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Michael (Miguel) Arias, nacido en Santiago de Cuba, procede
de una familia de artistas y desde niño se distinguió en la pintura. En el año
1961 sale de Cuba por el Movimiento de la Iglesia Católica “Pedro Pan” que tanto ayudó a jóvenes escapar
del régimen comunista de Fidel Castro. De Cuba llega primero a Miami y muy pronto a Chicago
donde recibe clases privadas de retrato y naturaleza muerta. Ya desde entonces
comienza a identificarse con los grandes maestros impresionistas. Al año se une en Miami con sus padres y hermanos.
Unos cuantos años mas tarde emigran a Puerto Rico. A los 21 años descubre su vocación sacerdotal y entra en el Seminario de Ponce.
Después de graduarse de la Universidad Católica es envíado a Roma para continuar sus estudios de Teología
en la Universidad Gregoriana. Durante este período viaja extensamente por
Europa teniendo así la oportunidad de conocer y estudiar las obras de los
famosos maestros clásicos y las nuevas corrientes de la pintura contemporánea. Después de siete años en el seminario se da cuenta de
que no está seguro de su vocación y le entra la inquietud de formar una familia
propia. Pide la dispensa y a los pocos años de regresar a Puerto Rico conoce a
la que ha sido su esposa por 34 años, la cantante cubana Cristy Arias. Al
presente tienen tres hijos y cinco nietos. En Puerto Rico es alumno del famoso escultor y pintor
López Dirube. El arte de Michael hasta el año 1999 se caracteriza por su
realismo en naturaleza muerta, retratos y paisajes. El 18 de octubre de ese año, haciendo ejercicios en su casa, sufre una caída que lo deja
paralítico del pecho para abajo. Inmobilizado de esta forma, solo puede mover
su brazo izquierdo sin agarre en ninguna de las dos manos.
En un instante, su vida cambia y tiene que
conformarse a vivir con infinidad de limitaciones, incluyendo el tener que
abandonar una de sus mayores pasiones: la pintura. Después de nueve largos años de la fecha de su
accidente, sin poder tomar un pincel en sus manos, comienza una nueva etapa.
Impulsado por una buena amiga la pintora Sunny
Marquez.
con mucho entusiasmo y perseverancia,
logra una forma nueva de sostener el pincel para poder
plasmar en el lienzo la inspiracion que estaba “atrapada” sin poder expresarse. Citando a Michael Arias: “Dios me ha hecho el regalo (yo
más bien lo llamo EL MILAGRO) de
permitirme volver a pintar. Desde que me levanto cada mañana estoy loco por
colocarme delante de mi caballete, y con el pincel que me amarran a mi mano
izquierda, doy rienda suelta a esta inspiración nueva e increíble que ha
llegado a darle nuevo significado y propósito a mi existencia.” En esta nueva etapa Michael inaugura su nueva coleccion de abstractos, pinturas neo-impresionistas, paisajes y flores. |